Sí, el microcemento listo al uso es perfectamente compatible con un piso radiante. De hecho es uno de los mejores materiales para ello. No obstante hay que realizar un protocolo de encendido para evitar fisuras del pavimento por los cambios de temperatura.
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El protocolo de arranque será el siguiente:
1. Encender la calefacción como mínimo 4 semanas después de la colocación del mortero de cemento.
2. Mantén el agua de entrada a los circuitos a 25 °C durante 2 o 3 días. Luego, incrementa progresivamente la temperatura del agua hasta los 45 °C y mantenla durante varios días.
3. Apagar la calefacción al menos 48 horas antes de empezar la instalación de microcemento. La temperatura máxima del piso debe ser 18ºC.
Los pavimentos de microcemento deben aplicarse sobre morteros cementosos que hayan alcanzado una fase avanzada de fraguado. Esto ocurre transcurridas tres o cuatros semanas, en función de la climatología. En todo caso, debemos asegurarnos de que el mortero esté prácticamente seco. Para ello deberá haber en el soporte un máximo de 5 % de humedad que comprobaremos con un medidor de humedad relativa.
Recomendamos usar morteros de cemento autonivelantes de calidad.
Los soportes con morteros en polvo no son adecuados ya que la base de aplicación debe ser consistente, si no deberá ser consolidada.
Después de aplicar el microcemento, deberemos esperar al menos 48 horas antes de volver a encender la calefacción de forma gradual (+5 °C cada día).
Siempre cambiar la temperatura gradualmente al inicio y al final del período del utilización de la calefacción.
Asegúrate de que la humedad relativa del aire en las habitaciones no sea demasiado baja.
Siempre evitar la acumulación de calor causada por alfombras y moquetas o por una falta de espacio entre los muebles y el piso.
¡Importante! Entre la losa y las paredes verticales siempre habrá junta de dilatación para que esta pueda dilatar. En caso de no respetar esta indicación, podrían aparecer fisuras.