El mortero autonivelante es un producto muy versátil, ya que puede utilizarse en diferentes campos de aplicación dependiendo de las necesidades individuales y los requerimientos del proyecto. En todos ellos, este mortero ayuda a nivelar y adaptar el soporte de trabajo para que colocar otra superficie posteriormente. Eso es, crea una base sólida para posteriormente aplicar cerámica, microconcreto, sistemas epoxi, etc.
Aunque la mayoría de morteros autonivelantes se emplean para espacios interiores, hay varios morteros indicados para su uso en espacios exteriores. De igual manera, es un recurso valioso en la construcción moderna y tiene una gran variedad de usos y aplicaciones, tanto en proyectos residenciales como en proyectos comerciales e industriales.
- Preparación de pisos: el mortero autonivelante se utiliza principalmente para nivelar aquellos pisos deteriorados o que presentan irregularidades para, a continuación, instalar azulejos, cerámicas, laminados, madera, microcemento... Así se obtiene una superficie plana donde se mejora la estética y la durabilidad del acabado.
- Nivelación de soleras: en los proyectos de construcción, el mortero autonivelante ayuda a la nivelación y la corrección de imperfecciones en las soleras de concreto. Un punto importantísimo para, por ejemplo, facilitar después la instalación de suelos radiantes.
Canchas deportivas y otras áreas: el mortero autonivelante es una de las soluciones más eficientes para crear pavimentos de fútbol, básquetbol o tenis
- Reparación y renovación de escaleras: ¿peldaños desiguales? El mortero autonivelante es una excelente opción para solucionarlo y mejorar la seguridad de las personas.
- Reparación de pisos: en aquellos espacios que sufren de un mayor desgaste, como las áreas industriales y comerciales, el mortero autonivelante surge para restaurar y nivelar dichos pavimentos. De esta forma, se perpetúa la vida útil del piso y se mejora la seguridad del lugar de trabajo así como de los garajes y estacionamientos.
- Gran compatibilidad de materiales: cerámicos, piedra, pavimentos vinílicos o laminados, madera, sistemas epoxi e industriales, microcemento, cemento, hormigón, anhidrita, madera...